
Un campo de Colza en Canadá
Todos los argentinos sufrimos hace un tiempo una gran lucha entre el gobierno y el campo, dicho enfrentamiento comenzó, en teoría, porque el gobierno se opone a “la sojización de la Argentina”.
El creciente desarrollo de la soja en el país está dado porque el precio internacional creció mucho en poco tiempo, no sólo para su consumo, digase ingesta, sino también para su utilización en la producción de biodiesel.
El biodiesel se obtiene de plantas oleaginosas, como la soja y la colza, con un proceso sin grandes complejidades y se adapta a los motores diesel a la perfección si se los mezcla con gasoil. Contamina 30 o 40% menos que el petrodiesel y lo más simpático es que no hay que ir a buscarlo a las entrañas de la tierra.
Lo interesante es que además se puede reciclar a combustible biodiesel el aceite que se quema en cantidades en la cocina diaria en viviendas, restoranes, hoteles y las grasas de mataderos.
Es asombroso no? Pero esto no es un invento de esta década ni mucho menos. Las gracias se las tenemos que dar a Rudolf Diesel, ahora sabemos porque se llama diesel al combustible, que entre 1893 y 1897 construyó el primer motor del mundo que quemaba aceite vegetal, mas precisamente aceite de maní.
La principal ventaja de los motores diésel comparados con los motores a gasolina es su menor consumo de combustible y que no tienen azufre como el diesel proveniente del petróleo. Esto asegura una menor polución. En el diesel fósil su combustión, conduce a la formación de lluvia ácida, por ende mayor contaminación.
Actualmente se está utilizando el sistema Common-rail en los vehículos automotores pequeños. Este sistema brinda una gran ventaja, ya que se consigue un menor consumo de combustible, mejores prestaciones del motor, menor ruido (característico de los motores diésel) y una menor emisión de gases contaminantes.
Para las desventajas me quedo principalmente con un fragmento de la wiki:
El biodiésel no puede utilizarse como única alternativa a los combustibles fósiles, ya que para producir anualmente mediante biodiésel una cantidad de energía equivalente a la obtenida de los combustibles fósiles se generaría una crisis alimentaria global (por sustitución de tierras de cultivo y para la generación de energia) y efectos ambientales derivados de la destrucción de ecosistemas y del uso de recursos hídricos, fertilizantes y abonos.
Se ha propuesto en los últimos tiempos denominarlo agrodiésel ya que el prefijo «bio-» a menudo es asociado erróneamente con algo ecológico y respetuoso con el medio ambiente. Sin embargo, algunas marcas de productos del petróleo ya denominan agrodiésel al gasóleo agrícola o gasóleo B, empleado en maquinaria agrícola.
Este post fue escrito por mi un día de mayo de 2008. Gracias por visitar mi blog, me encantaría que dejes tu opinión en los comentarios.